|
EL CAZADOR EL CAZADOR Como un inmenso océano amarillento, el pajonal ondulaba suavemente esa tarde calurosa en la llanura serrana. José había caminado desde el amanecer y no había conseguido cazar ni siquiera un mísero ratón. Llegó hasta el viejo árbol y se recostó pesadamente a su exigua sombra. Colocó la escopeta cuidadosamente, como si se tratara
|
|
LA CASITA DE CHOCOLATE LA CASITA DE CHOCOLATE Dos hermanitos salieron de su casa y fueron al bosque a coger leña. Pero cuando llegó el momento de regresar no encontraron el camino de vuelta. Se asustaron mucho y se pusieron a llorar al verse solos en el bosque. Sin embargo, allá a lo lejos
|
|
DE CÓMO LA FAMILIA CHIMP VINO A LA CIUDAD DE CÓMO LA FAMILIA CHIMP VINO A LA CIUDAD Con ser y hallarse en la plenitud de la vida, Míster Chimp se había ya retirado de las ocupaciones activas. Vivía tranquilamente en seno de su familia, feliz en el amor
|
|
DE COMO TIO CONEJO SALIO DE UN APURO DE COMO TIO CONEJO SALIO DE UN APURO Pues ahora verán: yo no estoy bien en qué fue lo que le hizo tío Conejo a tío Tigre, el caso es que lo dejó muy ardido y con unas grandes ganas de desquitarse y juró que
|
|
DÍA DE AYUNO EN ANÁHUAC DÍA DE AYUNO EN ANÁHUAC Antes de que los dioses decidieran confundir y enfrentar a los hombres entre sí por sus afanes terrenos, se vivía en Anáhuac, en el viejo y glorioso Anáhuac, una etapa plausible e idílica que todos aplaudían y anhelaban difundir, la de las guerras floridas, esas caballerescas batallas donde los hombres se cazaban con derroche de argucias y valor, para luego sacrificarse
|
|
DIAS DE OCIO EN EL YANN DIAS DE OCIO EN EL YANN Autor: LORD DUNSANY Así bajé a través del bosque hasta la rivera del Yann y encontré, como había sido profetizado, al barco Pájaro del Río a punto de soltar amarras. El capitán estaba sentado de piernas cruzadas sobre la blanca cubierta, a
|
|
DICEN QUE ASÍ NACIÓ EL COCODRILO DICEN QUE ASÍ NACIÓ EL COCODRILO En medio de la selva estaba tirado en tronco de cocotero. Hacía carios días que el huracán lo había tirado y así permanecía, temeroso de que vinieran los hombres con sus hachas a hacerlo pedacitos. Una mañana calurosa
|
|
DON GUINDÍN EL PARLANCHÍN DON GUINDÍN EL PARLANCHÍN Érase una vez un coche pequeñito al que llamaban Don Guindín. Su nombre le venía de que era de color rojo como las guindillas, pero como no era picante no se podía llamar Don Guindón. Es, por este motivo, por lo que se llamaba Don Guindín. Don Guindín tenía dos inquilinos
|
|
DOÑA CONEJA Y COLORÍN DOÑA CONEJA Y COLORÍN Mamá coneja, recogía las zanahorias del huerto y las echaba en su cestita. Camino de casa se encontró con Colorín que era un pajarito de brillantes colores. ¡Buenos días Colorín!, dijo Doña Coneja. ¡Si, si buenos días¡, Colorín
|
|
El delfín que perdió a su mamá El delfín que perdió a su mamá Un día estaba el delfincito nadando un poco triste por la superficie del mar, había perdido a su mamá, estaba buscándola por todos lados sin poderla encontrar. Por su lado pasó un pez muy largo, serio y con cara de buenazo, al verlo tan triste le preguntó qué le ocurría. El delfincito bebé le contó su pena y el pez Sabio
|
|
EL DESEO DE NAVIDAD DE NIKI EL DESEO DE NAVIDAD DE NIKI Había una vez en un país muy tranquilo una bella casa, con sus alrededores floridos y una playa preciosa y un mar tan azul como el cielo. En su interior vivía una bonita familia, había un niño llamado Niki el cual era muy inteligente, y lo tenía todo: amor, atenciones, juguetes; pero a pesar
|
|
El Desierto El Desierto (Autor: Horacio Quiroga) La canoa se deslizaba costeando el bosque, o lo que podía parecer bosque en aquella oscuridad. Más por instinto que por indicio alguno Subercasaux sentía su proximidad, pues las tinieblas eran un solo bloque infranqueable, que comenzaban en las manos del remero y subían hasta el cenit. El hombre conocía
|
|
EL DIABLO EN LA BOTELLA EL DIABLO EN LA BOTELLA Autor: ROBERT LOUIS STEVENSON Había un hombre en la isla de Hawaii al que llamaré Keawe; porque la verdad es que aún vive y que su nombre debe permanecer secreto, pero su lugar de nacimiento no estaba
|
|
El diablo y sus añicos El diablo y sus añicos Autor: Hans Christian Andersen El diablo y sus añicos Cierto, día un duende malo, el peor de todos, puesto que era el diablo, estaba muy contento porque había preparado un espejo que tenia la propiedad de que todo lo bueno,
|
|
EL DIARIO DE CARMEN EL DIARIO DE CARMEN Chascomús, 13 de septiembre de 1920 Querido Diario: ¡hola! me llamo Carmen y vivo en Chascomús, me gusta mucho vivir acá. Tenemos un "hotel" y yo los ayudo a mis papas, también voy al colegio, pero no me gusta mucho. Mi papá es muy bueno, y siempre me lleva a
|
|
El diente sucio El diente sucio Erase una vez la boca de un niño tan, pero tan bonita, que los que allí vivían estaban felices de pertenecer a ella, pero eso incluía a: los labios, la lengua y los dientes, pero sobre todo los dientes eran los más orgullosos. Todos los dientes estaban tan, pero tan limpios, que unos podían verse en los otros y peleaban por ser el diente
|
|
El dios de la pobreza y el dios de la fortura El dios de la pobreza y el dios de la fortura Hace mucho, mucho tiempo, en un pequeño pueblo vivía un hombre muy trabajador. Este a pesar de trabajar tanto vivía en la miseria ya que el dios de la pobreza habitaba tambíen la misma casa. Un día decidió dejar de trabajar, cansado de ver que su situación no mejoraba en nada.
|
|
El duende Bernardo y la Isla de Cristal El duende Bernardo y la Isla de Cristal Érase una vez un duende verde, llamado Bernardo, a quien le gustaba jugar mucho y que por mascotas tenía dos perros y un gato. Pero con quien mas le gustaba jugar era con uno de los perros: Pinky. Le encantaba ir con él a todas par
|
|
EL DUENDE DE TUS SUEÑOS EL DUENDE DE TUS SUEÑOS Era una tarde muy bonita, los pájaros cantaban y brillaba en lo alto el sol, era una tarde de invierno pero en Corrientes hacía calor, mi niña dormía tranquila, mientras sus sueños velaba yo; en un momento oportuno por la ventana un rayito de sol entró, dio en su carita y mi niña, asombrada, sus pequeños ojos abrió
|
|
EL DUENDE Y EL RATON EL DUENDE Y EL RATON Autor: Mauricio Cabrera A. Dicen que en la oscuridad de la noche, habitan unos pequeños seres, muchos de ellos dueños de una luminosidad provocada por sus pequeñisimos faroles que siempre
|
|
LA DOBLE TRAMPA MORTAL LA DOBLE TRAMPA MORTAL Autor: ROBERTO ARLT He aquí el asunto, teniente Ferrain: usted tendrá que matar a una mujer bonita. El rostro del otro permaneció impasible. Sus ojos desteñidos, a través de las vidrieras, miraban el tráfico que subía por el bulevar Grenelle hacia el bulevar Garibaldi. Eran las cinco de la tarde
|
|
LA DONCELLA QUE ERA HERMANA DE SIETE DIVES LA DONCELLA QUE ERA HERMANA DE SIETE DIVES Los dives son seres muy interesantes que pueden encontrarse en varios países de Oriente. Son seres encantados que no poseen un tamaño o forma específicos, existen con los más diversos disfraces. Pueden aparecer como un hombre o una mujer
|
|
La doncella sin manos La doncella sin manos Autor: Hermanos Grimm La doncella sin manos A un molinero le iban mal las cosas, y cada día era más pobre; al fin, ya no le quedaban sino el molino y un gran manzano que había detrás. Un día se marchó al bosque a buscar leña,
|
|
LAS DOS GALLINAS LAS DOS GALLINAS ¡Figúrate!, Dos gallinas se pelearon por un grano de semilla y fueron corriendo a quejarse al gallo. -¡Traedme el grano!- ordeno el gallo. Las gallinas obedecieron, el gallo dio un rápido picotazo y el grano desapareció. -¡No es justo! - gritaron las gallinas
|
|
UN DÍA DE EXCURSIÓN UN DÍA DE EXCURSIÓN Existe en Cantabria, un hermoso bosque llamado, " El Bosque de Ucieda", lleno de árboles por donde pasa un hermoso y cristalino río, donde el sol brilla con gran fuerza, haciendo que sus rayos se filtren entre los árboles dando al lugar un aspecto mágico. Una tarde de verano, dos amigas
|
 |