GUSTAVITO EL PATITO ALEGRE
(Enviado por Paqui, de Valencia)
Ahí viene la Sra. Tortuga
- Buenos días Gustavito ¿qué tal estas hoy?
- Buenos días Tortuguita. Hoy muy contento estoy.
- ¿Y como estás tan contento si no tienes que comer?
- Eso no es problema tortuguita porque ya comí ayer. No necesito comida todos los días, me conformo con comer.
- Ah muy bien Gustavito, me alegra que estés bien.
Ahí viene Doña Paloma
- ¡Hola Gustavito!
- Buenos días Paloma
- ¿Qué tal estás hoy?
- Pues la verdad es que muy contento estoy.
- ¿Y como estás tan contento si no puedes volar?
- Eso no es problema Sra. Paloma porque yo se nadar y me lo paso muy bien aquí en el mar.
Ahí viene don camaleón
- Que tal Gustavito ¿cómo estás hoy?
- Hola Don Camaleón, pues muy contento estoy.
- ¿Y como estás tan contento si nunca cambias de color?
- Eso no es problema Don Camaleón me gusta mucho mi color y me conformo tal y como soy.
Ahí vienen las hormiguitas
- ¡¡Hola Gustavito!!
- Hola hormiguitas, que apresuradas vais ¿no?
- Si Gustavito, y tu ¿qué tal estás hoy?
- Hoy muy contento estoy
- ¿Y como estás tan contento si no vas a trabajar?
- Eso no es problema Hormiguitas porque así tengo todo el día libre para nadar y jugar
Ahí viene el Sr. Caracol
- ¡Hola Sr. Caracol!
- ¡Hola Gustavito! Dime..¿ qué tal estás hoy?
- Muy contento estoy.
- ¿Y como estás tan contento si no tienes donde vivir?
- Eso no es problema Sr. porque en todo el lago puedo vivir yo.
Ahí viene Doña Mariposa
- ¡Hola Gustavito! ¿Qué tal? ¿Cómo estás hoy?
- ¡Hola! Pues muy contento estoy
- ¿Y como estás tan contento si tienes un ala rota?
- Eso no es problema Doña Mariposa porque todavía puedo usar la otra.
Ahí viene el Gorrión
- Buenos días Gustavito
- Buenos días Gorrión
- ¿Qué tal estas hoy?
- Pues muy contento estoy Gorrión
- ¿Y como estas tan contento si siempre estas solo?
Y Gustavito se calló.
- ¿Qué pasa Gustavito?, te has puesto tan triste y tu siempre estás muy alegre.
- Pero es que.. no tengo con quien compartir mi alegría..
- Pero Gustavito, eso no es problema, ¡puedes compartirla conmigo!
Y desde entonces Gustavito siempre estuvo contento porque ya tenía con quien compartir su alegría.
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